El monstruo de la laguna nos invita a mover nuestro cuerpo al ritmo de una entretenida cumbia, moviendo los hombros, la cadera, los pies y las manos. Con una melodía simple pero alegre y contagiosa, nuestros niños y niñas se integran utilizando diversos instrumentos de percusión, siguiendo rítmicamente la letra de la canción.
Este canticuento promueve a nuestros estudiantes una serie de beneficios musicales, como seguir ritmos, desarrollo de la creatividad a través de la imitación de sonidos y la exploración de diversos instrumentos musicales.
































