En el contexto del continuo desarrollo del Proyecto Educativo Institucional, hemos dado inicio a un nuevo periodo de reflexión enfocado en su Plan Valórico. Tras abordar temáticas fundamentales como el respeto en abril y la empatía en mayo, los meses de junio y julio están dedicados por completo a la Solidaridad.
Para ahondar en esta materia, Carolina Venegas, Coordinadora de Formación Integral y Valórica de la institución, sostuvo un diálogo con el capellán del colegio, Padre Felipe Fernández. Durante el encuentro, se resaltó la identidad de la institución como una comunidad cristiana y católica, tomando como referencia la figura de Jesús y el pasaje evangélico del Buen Samaritano, donde se ejemplifica el llamado a preocuparse de manera activa por el prójimo.
La solidaridad desde lo cotidiano Ambos representantes enfatizaron que el valor de la solidaridad no se limita a grandes acciones aisladas, sino que se construye a partir de la conciencia del bienestar común. De esta manera, se extendió una invitación a toda la comunidad estudiantil y sus familias a aplicar este principio mediante acciones simples pero significativas:
En el colegio: Mantener el orden y cooperar con la limpieza, facilitando la labor del personal de aseo, además de promover relaciones respetuosas con los pares y docentes.
En el hogar: Asumir responsabilidades compartidas en los quehaceres cotidianos, apoyando activamente a padres y familiares.
Con este enfoque, el colegio reafirma su compromiso de continuar trabajando en los valores de la honestidad y la responsabilidad durante los siguientes ciclos escolares, buscando siempre formar mejores personas orientadas a la transformación positiva de su entorno.
Dajemos le capítulo de hoy:


